Para mantener sus cartuchos en óptimas condiciones, y poder reciclarlos de una manera adecuada deberá seguir las siguientes recomendaciones.
No trate de abrir el cartucho.
Almacene los cartuchos en ambientes libres de humedad.
Algunos de los componentes del cartucho son sensibles a la luz. Siempre mantenga el cartucho en el empaque original, o en su defecto dentro de una bolsa negra.
Almacene los cartuchos con cuidado de que estos no se golpeen o caigan, evitando de esta manera que se rompa el cartucho y se esparza el toner.
Cuando su cartucho comience a imprimir mal o muestre signos de que la tinta se ha terminado, no intente seguir imprimiendo ya que esto podría quemar el circuito del cabezal de impresión pues al faltarle tinta se recalienta.
En los cartuchos color, normalmente un color se termina antes que los otros. No continúe imprimiendo con el resto de los colores, ya también podrían quemarse los cabezales y por consiguiente perdería su cartucho.
Envíe a reciclar el cartucho lo antes posible, en el curso de una semana. El cartucho no puede estar guardado por un periodo extenso ya que la tinta dentro de las mismas boquillas de impresión se secará, tapándolas y haciendo peligrar la posibilidad de reciclar ese cartucho.
Nunca toque la placa de cobre en la cabeza del cartucho con sus dedos, una descarga de energía estática puede quemar el cabezal.
Cuando existen líneas o hay puntos que no se impriman en los textos impresos o si la impresión sale borrosa, limpie la cabeza del cartucho, usando el ciclo de limpieza de la impresora. Si esto no soluciona el problema, comuníquese a nuestras oficinas donde lo podremos asesorar.
Mantenga los cartuchos de color parados ya que si se voltean puede que se contaminen los colores del cartucho, según el modelo del que estemos hablando.
Después de instalar un cartucho nuevo o reciclado, imprima por lo menos dos hojas de prueba para que se asiente el flujo de tinta.